jueves, 16 de octubre de 2025

Análisis de Trayectorias Educativas.

 "Hay que abandonar la idea de que la regularidad de las trayectorias es un atributo de los sujetos y asumirla como un imperativo de la institución."

Por Andrea Osorio Reta y Gonzalo Ruiz.


Primer caso. Por Andrea Osorio Reta:

Una adolescentes de 15 años que venía sufriendo en su colegio episodios de bullying, en una clase de gimnasia, uno de sus compañeros con el afán de molestarla le tira una pelota de básquet en el rostro, al usar la menor lentes, estos le cortan la cara y sufre fractura de tabique, luego de este hecho tuvo que ser intervenida quirúrgicamente y luego comenzó con un periodo de depresión que la dejo casi por 45 días sin ir a la escuela, cuando decide comenzar, su progenitora solicita a la escuela que se la cambie de curso o que cambien a los compañeros que la molestaban, ante la excusa de que no se la podía cambiar de curso y tampoco a los compañeros la opción que se le propuso fue que ella se cambiara de escuela, en esa manifestación comenzó un enorme camino para poder con seguir banco, lo cual no sucedió sino hasta octubre, y el hecho narrado había sucedido en marzo, le fue imposible retomar el ritmo perdiendo así el año.

El caso expuesto de la adolescente ilustra de manera contundente la necesidad de abandonar el enfoque tradicional del "fracaso escolar masivo" explicado desde un modelo patológico individual.  Bajo ese modelo, el problema (la pérdida del año lectivo, la depresión) podría ser interpretado como una falla inherente a la alumna o a su incapacidad para afrontar la situación, sin embargo el incidente obliga a reubicar el problema en la responsabilidad institucional.

Respecto a esto Terigi sostiene que las posibilidades de los estudiantes de aprender dependen menos de sus capacidades individuales y más de las condiciones pedagógicas enque tiene lugar su escolarización. En este caso, la Inacción por parte de la escuela” y la negación del cambio de curso constituyen un fallo sistémico en proporcionar las condiciones adecuadas.

La alumna experimentó una trayectoria real que se desacopló del recorrido lineal y previsto de la trayectoria teórica. La escuela, al no protegerla ni reencauzarla tras la agresión y cirugía, actúa como un mecanismo de exclusión. El desenlace, la pérdida de un año lectivo, es una consecuencia directa de las dinámicas del propio sistema que, en lugar de sostener la trayectoria, la interrumpe. Por lo tanto, el fracaso no reside en la alumna, sino en el sistema que falla en asegurar una trayectoria continua y completa.

La problemática central del caso es, a saber:

  • La violencia.
  • La inacción escolar.
  • La consecuente pérdida del año lectivo.

Se relaciona directamente con la Educación con Enfoque de Derechos Humanos, entendida como una práctica constructora de inclusión social, éste enfoque impone a los Estados la obligación de adoptar medidas necesarias para alcanzar el efectivo derecho a la Educación.

En el caso planteado, la pérdida de la escolaridad del estudiante a causa de la violencia y la negligencia escolar (porque si hay una situación de bullying que se venía gestando previo a la agresión y no fue mínimamente advertida hubo negligencia) es una violación de este derecho, el cual es un derecho-llave que, al negarse, impide el disfrute de otros derechos, por mencionar algunos:

Se viola el derecho a la permanencia y no discriminación, es decir el derecho a la accesibilidad, el derecho a la educación es amplio no sólo implica el acceso a la misma sino también poder permanecer y egresar con éxito del sistema educativo, la menor al ser expuesta a una situación de discriminación y violencia severa, el Estado no cumplió el deber de remover los obstáculos de acceso y permanencia. En coincidencia con lo que manifiesta el texto, los condicionamientos de la realidad revelan que los estudiantes que "desertan" a menudo son expulsados por la dinámica del propio sistema, y en el caso narrado esto se ejemplifica.

Por otro lado en cuanto al concepto de Adaptabilidad implica que la enseñanza se adapte a la diversidad de destinatarios y responder a sus necesidades, la institución al no actuar ante el bullying, no brindar apoyo adecuado tras la agresión y negarle un cambio de curso después de su cirugía y depresión, la escuela incumplió su responsabilidad de crear las condiciones para que la estudiante continuara su proceso, no se evidencia la protección del interés superior del niño.

La inacción de la escuela y las barreras institucionales impuestas a la alumna vulneraron su derecho a la educación, transformando lo que debería ser una trayectoria escolar continua y protegida en una interrupción traumática y desigual, lo cual solo puede ser comprendido y combatido si el Estado fortalece su capacidad para intervenir en defensa explícita de los derechos educativos.


Segundo caso. Por Gonzalo Ruiz:

Un estudiante de la Escuela Técnica Kairuz, nacido en 2005 en Palmira (localidad afectada por la crisis del '90), proviene de una familia marginal con historial de adicciones y delincuencia. A pesar de las ausencias crónicas debido a la explotación laboral de su padre, la escuela —a través de docentes y, crucialmente, la preceptora— lo sostuvo hasta casi los 20 años. El joven abandonó formalmente en 6° año, pero lo hizo para optar por el trabajo formal, consciente de no seguir el camino de sus hermanos. Ampliar

Trayectorias Reales, Consecuencia Estructural (Terigi y Modelos de Estado):

El caso del estudiante ilustra la necesidad imperativa de abandonar la noción de "fracaso individual" y abordarlo desde la óptica de las Trayectorias Escolares Teóricas y Reales (Terigi). La Trayectoria Real Discontinua del joven es una consecuencia estructural. Sus condiciones de vida —inestabilidad, trabajo infantil y marginalidad familiar— son la herencia directa del Estado Post-Social (Filmus) o Neoliberal (Puiggrós), cuyo modelo de privatizaciones (ej. ferrocarriles en Palmira en los '90) generó una fractura socioeconómica profunda. Esta fractura creó el contexto de exclusión que impuso una cronología de aprendizaje irregular, donde las exigencias de supervivencia superaron la rigidez escolar. El triunfo de la escuela radica en que, al acoger la trayectoria discontinua, se convirtió en un auxiliar que lo mantuvo en el sistema más allá de la edad normativa, cumpliendo su rol de garantía extendida del derecho a la educación.

Vínculo Pedagógico y Problemática Sociocultural (Meirieu):

La problemática sociocultural central es la desigualdad de origen y la destrucción del capital social de una comunidad. Frente a esta herida, la escuela Kairuz, impulsada por el espíritu del Modelo de Desarrollo con Inclusión Social (post-2001), asumió la Responsabilidad Pedagógica (Meirieu). El cuerpo docente y la preceptora reencauzaron el caso al hacer la opción de educar mediante el vínculo (el diálogo constante) y la formación técnica. Al evitar la culpabilización, la escuela le enseñó un oficio y, más importante, le otorgó la conciencia crítica necesaria para que el joven tomara una decisión consciente y reparadora: elegir el camino del trabajo formal y la honestidad, rompiendo el ciclo de la marginalidad y la delincuencia. La escuela se convierte así en un agente de reparación que, aunque no logra el egreso formal, alcanza un triunfo ético al promover la emancipación y la ciudadanía en el sujeto.


Conclusión del análisis de los casos presentados. 

Por Andrea y Gonzalo:

Dialogando acerca de los casos expuestos, surge de manera evidente que las situaciones presentadas difieren considerablemente. Ambos estudiantes transitan situaciones muy diferentes, ambas muy dificiles, pero el rol de la institución en la gestión de las Trayectorias Escolares, no fueron abordadas de la misma manera, al igual que el ejercicio efectivo de la garantia del derecho a la educación tampoco se hizo visible de igual forma. En el caso de la escuela Kairuz se refleja (de manera inmediata en el ciclo orientado), la respuesta de manera positiva ante un caso de una trayectora discontinua. Las condiciones que presentaba el estudiante por su entorno (económico, social y familiar) hacia que hubiera una tendencia a abandonar esa trayectoria lineal según su edad, pese a ello la respuesta institucional, como dice Meirieu adoptó una responsabilidad pedagógica a partir de diferentes alternativas logrando que el joven permanezca en el sistema educativo hasta sus casi 20 años y se propusieron y ejecutaron opciones con el afán de acoger a ese jovén; por el contrario en el otro caso, de la adolescente víctima de bullying  y la inacción institucional desde lo preventivo, evitando que ciertas situaciones sucedan hasta una inacción  institucional fueron propicias para suspender su trayectoria educativa, vulnerando su derecho de permanencia.

Tenemos dos casos, uno donde el alumno de la escuela Kairuz ve la discontinuidad como resultado de un factor mas bien social, y otro en el que la menor de 15 años es efectada directamente por el propio sistema el que la expulsa

A modo de cierre nos pareció importante resaltar que no podemos generalizar al abordar distintas situaciones, instituciones ni medidas adoptadas. Muchas escuelas pese a las carencias tienen una tendencia a sostener y cuidar las trayectorias de los estudiantes, a garantizar su derecho a la educación, la permanencia es el fin al que deben apuntar todas las instituciones siendo ésta la materialización de un derecho inalienable, caso contrario la inobservancia de ésto manifiesta el fracaso del sistema, cercena la equidad y la igualdad de oportunidades.

sábado, 20 de septiembre de 2025

La pedagogía Crítica

La pedagogía crítica es una práctica política y moral que entiende a la educación como un acto de liberación. No es un campo neutral, sino un diálogo crítico que cuestiona el orden social y busca la emancipación de los oprimidos. La escuela se convierte en un laboratorio social en el que se forma una masa crítica de ciudadanos capaces de cambiar la realidad. Su objetivo es abordar la desigualdad social, promoviendo valores de razón, libertad e igualdad y demostrando que la educación es en esencia política y acción.


En palabras de Henry Giroux:

“Permitirnos como docentes generar prácticas que provoquen algunas rupturas en los límites escolares, que están altamente burocratizados y poco humanizados”.

La pedagogía de Paulo Freire nos invita a cuestionar de manera radical la forma en que entendemos la educación, afirmando que no solo educadores y educandos participan en ella, sino que toda la comunidad es parte del proceso. Freire pone de manifiesto la realidad de una "educación bancaria" que ve al estudiante como un objeto pasivo, un depósito a llenar con contenidos estandarizados, lo que impide el desarrollo pleno de su potencial.

Frente a esta situación, Freire plantea la educación liberadora, que propicia la participación activa del educando. Fomenta el diálogo y el intercambio con otros para acercarse a múltiples perspectivas y realidades, incentivando el debate y el pensamiento crítico a nivel colectivo.

Para Freire, la educación es un acto político y también ético. No es suficiente con reflexionar; es necesario combinar la reflexión con la acción, la praxis, para transformar las sociedades de las que todos formamos parte. Su propuesta se centra en derribar el antagonismo entre opresores y oprimidos, bajo la premisa de que cada sujeto se reconozca en su condición en construcción. Su objetivo final es que la educación sirva para transformar la realidad, promoviendo prácticas educativas y sociales que sean inclusivas, dialogadas, conscientes y solidarias, y así construir sociedades más justas y humanas.

Las ideas de Freire nos parecieron no solo revolucionarias sino también necesarias, sobre todo en lo que es la educación latinoamericana, donde la historia, los contextos, han dejado marcas y los lazos comunitarios se tornan imprescindibles para defender nuestros derechos, y ejercerlos, el quehacer docente no sólo se limita al aula sino que influye en lo cotidiano, y en distintos aspectos de la vida no solo de ese alumno que concurre al colegio sino muchas veces también en las familias y ser consientes de eso nos ayuda tener noción del compromiso social que tenemos.

La relación entre educación y comunidad y educación y trabajo son pilares fundamentales en las propuestas de los autores que hemos analizado. Para ellos, estos vínculos son el corazón de una pedagogía que busca la emancipación y la transformación social.

Educación y comunidad: una relación simbiótica

Los pensadores que hemos explorado, como Paulo Freire, José Martí y Simón Rodríguez, rompen con la idea de una escuela aislada. Para ellos, la educación no es un proceso que ocurre solo dentro de los muros del aula, sino que se nutre y dialoga constantemente con la comunidad. El proyecto "hexavivienda" realizado en la escuela Kairuz, además del proyecto desarrollado en colaboración con la UNCuyo, llamado "Piedras en Común", en el que se organizó talleres de construcción alternativa con los habitantes y que concluyó en la construcción de un salón circular en el asentamiento Piedras Blancas de Godoy Cruz, son ejemplos perfectos de esta relación. Al involucrar a los recolectores urbanos o a los habitantes del asentamiento, la escuela o la institución educativa se convierte en un "laboratorio social", un espacio donde se co-construye el conocimiento, se validan los saberes populares y se abordan problemas reales. Esta visión se alinea con la idea de Freire de que "nadie educa a nadie, nadie se educa a sí mismo, los hombres se educan entre sí con la mediación del mundo".

Educación y trabajo: la praxis como motor de cambio

La conexión entre educación y trabajo en estos autores es una crítica directa a la "educación bancaria" y a un sistema educativo que prepara a los estudiantes para una realidad abstracta y desconectada. Para ellos, el trabajo no es solo un medio para ganarse la vida, sino una práctica transformadora.

Praxis y concientización: Freire define la praxis como la unidad de acción y reflexión. La experiencia de los estudiantes de la escuela Kairuz, que no solo investigan, sino que diseñan y construyen, es la materialización de este concepto. El trabajo manual se convierte en un vehículo para la concientización, al permitir que los estudiantes comprendan críticamente su realidad y vean su capacidad para transformarla.

"Inventar o errar": Simón Rodríguez, al desafiar la importación de modelos europeos, proponía una educación que fuera relevante para la realidad latinoamericana. Al fomentar un aprendizaje que se aplica al trabajo, se valora el saber práctico y se le da al estudiante las herramientas para ser autosuficiente y forjar su propio destino. La educación, en este sentido, se convierte en un motor para la liberación y la resistencia frente a la colonización cultural.

En resumen, la pedagogía que hemos analizado entiende la educación, la comunidad y el trabajo no como conceptos separados, sino como elementos interconectados. Es una pedagogía que busca formar ciudadanos críticos, que no solo conocen el mundo, sino que tienen las herramientas para re-crearlo.

Por otra parte, queremos compartir una experiencia educativa  que si bien no es una propuesta de "educación popular", es un encuentro que se realiza de manera anual denominado “Encuentro Latinoamericano de Estudiantes de Arquitectura”, organizados por CoLEA (Coordinadora Latinoamericana de Estudiantes de Arquitectura) en el que participan países de todo en continente, Estados Unidos, Mexico, Cuba, Guatemala, El Salvador, República Dominicana, Nicaragua, Honduras, Costa Rica, Puerto Rico, Panamá, Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, y paises invitados como Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay y Argentina. Lo enriquecedor de este proyecto/compromiso es que tiene por objetivo proponer soluciones a problemas específicos del país sede, se realizan ponencias hechas por los mismos participantes, se organizan conferencias dadas por arquitectos y especialistas invitados, así como también recorridos en zonas de interés de los países sede, y otras actividades sociales que potencian la comunión entre delegaciones. 

Entre los fines y principios de "ELEA", podemos mencionar: 

  • Congregar, coordinar y representar a todos los estudiantes de arquitectura de la región, imprimiendo unidad en su acción, velando por los intereses comunes.
  • Consolidarnos como región reconociendo nuestra identidad en una realidad latinoamericana colectiva preservando sus intereses y valores.
  • Contribuir y luchar por una sociedad sin exclusiones políticas, económicas, sociales y de ningún otro tipo.
  • Promover la integración de los estudiantes de arquitectura, respetando y valorando la diversidad cultural de la región.
  • Estimular la participación activa y democrática de los estudiantes en la interpretación y comunicación de la realidad, promoviendo una red de relaciones abierta a toda corriente cultural, a toda expresión del saber y a todos los problemas del continente y del mundo.
  • Fomentar el trabajo en conjunto, con espíritu de mutua comprensión, respeto y solidaridad.
  • Establecer vínculos permanentes entre los integrantes, instituciones y organismos del ámbito estudiantil, académico y profesional, así como con otras organizaciones que persigan objetivos afines de la CoLEA – Cono Sur.
  • Incentivar e implementar políticas de extensión e investigación basadas en un proceso proyectual participativo de los distintos sectores sociales.

PARA IR CERRANDO………..


La escuela moderna, surgida de la modernidad, fue concebida como una "máquina de educar" para unificar a la población y formar ciudadanos en el marco de los Estados-nación. Sin embargo, su rigidez provocó una reacción.


La Escuela Nueva representó una ruptura con ese modelo, poniendo al niño en el centro del aprendizaje. En Argentina, figuras como Florencia Fossatti y Carlos Norberto Vergara impulsaron este movimiento, fomentando el diálogo y una educación conectada con la comunidad.


Esta lucha continuó con la pedagogía crítica de Paulo Freire, que denuncia la "educación bancaria" y propone una educación liberadora basada en la praxis, donde la acción y la reflexión se unen para la concientización. Sus ideas, y las de pensadores como José Martí y Simón Rodríguez, se propagan en la resistencia a la colonización cultural eurocéntrica, demostrando que la educación es, en esencia, un acto político para la emancipación.


viernes, 5 de septiembre de 2025

La Escuela: De Máquina de Educar a Laboratorio Social. Un Viaje desde la Modernidad a la Pedagogía Crítica.

    La historia de la pedagogía es un proceso de constante evolución, un diálogo vivo entre el pasado y el presente que se niega a ser una simple sucesión de modelos. Lejos de ser un vestigio medieval, la llamada escuela tradicional es en realidad un constructo de la modernidad, una respuesta a las necesidades de la sociedad industrial que, como sostuvo Pablo Pineau, la concibió como una "máquina de educar". Su misión era clara: aculturar a la población para la democracia, la movilidad social y, sobre todo, para la industrialización, formando la mano de obra disciplinada que el capitalismo requería. Lo que fue revolucionario en su origen, rápidamente se volvió reaccionario.


    Frente a esta máquina rígida e inmutable, a fines del siglo XIX y principios del XX, surgió un movimiento de ruptura: la Escuela Nueva. Sus promotores, desde María Montessori en Italia hasta Florencia Fossatti en Mendoza, buscaron un cambio de paradigma. Su premisa fundamental era que la educación no debía ser un proceso de llenar espíritus, sino de desarrollar las cualidades latentes en el niño. El estudiante, antes un sujeto pasivo, se convirtió en el centro del proceso, un sujeto activo que aprende a través de la actividad y la experimentación.


    En Argentina, figuras como Fossatti y Carlos Norberto Vergara encarnaron estas ideas, abogando por un aprendizaje libre, un trabajo colaborativo y un rol docente que, lejos de ser un reproductor de programas, se erigiera como un guía y un innovador. Sus propuestas fueron manifestaciones locales de un movimiento global impulsado por pedagogos como John Dewey, quien concebía la escuela como un "laboratorio social".

    A pesar de sus aportes, la Escuela Nueva no logró una ruptura total. Como bien señalaste, hoy en día aún persisten prácticas de la tradición, como la disposición de los pupitres en fila, que coexisten con propuestas renovadoras. Por ello, es más preciso analizar la escuela en términos de continuidades y rupturas.

    Sin embargo, las ideas de la Escuela Nueva no perdieron su vigencia, sino que evolucionaron. Hoy se entroncan con la pedagogía crítica, que entiende a la educación como un acto de liberación. La escuela se convierte en un "laboratorio social" en el que se forma una "masa crítica", un espacio para la acción y la reflexión que cuestiona el orden social impuesto.

Del "Aula - Máquina" al "Aula - Nido": La Hexavivienda como Praxis de la Escuela Nueva.

        La experiencia pedagógica vivida en la escuela Kairuz a lo largo de los últimos tres años, en torno a la “hexavivienda”, se erige como un relato vivo de cómo los principios de la Escuela Nueva trascienden la teoría para transformarse en una práctica educativa revolucionaria. Lo que en la superficie podría parecer un simple proyecto de construcción, se despliega como un profundo ejercicio de paidocentrismo y activismo pedagógico, conectando la escuela con su comunidad de manera genuina.

    La experiencia de la escuela Kairuz en Palmira es un ejemplo de práctica docente que parte de una idea pedagógica relacionada con la "Escuela Nueva", donde los estudiantes no solo aprenden sobre la realidad del déficit habitacional, sino que "tocan" esa información, generan un pensamiento crítico y actúan en su comunidad. La educación se convierte en la vida misma, y el docente, en un ciudadano crítico que disputa las herencias culturales para construir una sociedad más justa.

    Durante 2025, la experiencia se expandió hacia un trabajo interdisciplinario sin precedentes. Los estudiantes de 5° año de la especialidad de Construcciones, junto a profesores de cuatro áreas curriculares, abordan la problemática de la vivienda social no desde una perspectiva utilitaria, sino a partir de una profunda reflexión humanista. La investigación sobre la concepción de la vivienda como una simple "máquina de habitar" de la modernidad, se contrapuso con una nueva visión latinoamericana que concibe el hogar como un entorno que potencia las relaciones humanas, la salud física y emocional y la construcción social del hábitat urbano.

    Guiados por las ideas de Gastón Bachelard y su “La poética del espacio”, los estudiantes exploraron el hogar como un "nido", como "caparazón", como una inmensidad íntima donde el ser humano se protege y proyecta su imaginación. Esta ruptura con el modelo funcional de la escuela tradicional fue clave. Los alumnos dejaron de ser receptores pasivos para convertirse en sujetos activos de su propio aprendizaje, investigando, analizando y proponiendo soluciones concretas. Diseñaron opciones de vivienda social en base a reflexionar sobre los modos culturales y sociales de la comunidad de Palmira, planificando crecimientos futuros y optimizando los procesos constructivos.

    El proyecto se convirtió en un verdadero laboratorio social, tal como lo imaginó John Dewey. Los estudiantes no solo aprendieron teoría, sino que aplicaron sus conocimientos a la realidad. Incorporaron criterios bioclimáticos, tecnologías verdes y analizaron el impacto ambiental, demostrando que la educación no es una preparación para la vida, sino la vida misma. Este enfoque práctico y experimental, sumado al aprendizaje de oficios como la soldadura, la instalación de paneles solares, el cálculo de la huella de carbono y la huella hídrica, a través de cursos online, es una muestra clara de cómo la escuela rompe con la matriz eclesiástica de la que habla Pineau, trascendiendo sus muros y conectándose con la sociedad.

    En este proceso, el rol del docente se reconfiguró por completo. Dejó de ser el único "portador del saber" y se convirtió en el guía que acompañó, asesoró y supervisó el proceso. La culminación del trabajo este año, se dará en la "escuela abierta", donde los estudiantes expondrán sus proyectos ante la comunidad, promoviendo que la escuela, al igual que las propuestas de Florencia Fossatti en su momento, es un motor de cambio, en el camino de formar ciudadanos críticos, capaces de cuestionar el orden social y de construir un futuro más justo a partir de las herramientas que le ofrece una educación liberadora y comprometida.


Análisis de Trayectorias Educativas.

  "Hay que abandonar la idea de que la regularidad de las trayectorias es un atributo de los sujetos y asumirla como un imperativo de l...